El Parque Arqueológico del Pas, tiene su origen en los descubrimientos realizados en el Valle del Pas, en 1996, de uno de los escenarios más importantes de las denominadas Guerras Cántabras acaecidas a finales del siglo I a. C. y que supusieron la derrota, a manos de las legiones de Roma, del pueblo de la Edad del Hierro que habitaba Cantabria.

Este extraordinario hallazgo comenzó, en verano de 1997, a registrar las primeras prospecciones y excavaciones arqueológicas sistemáticas por parte de un amplio equipo dirigido por don Eduardo Peralta Labrador (Doctor en Protohistoria y Arqueología por la universidad de la Sorbona) y sus compañeros Federico Fernández y Roberto Ayllón. Estos restos son:

-El hallazgo de la estructura perfectamente conservada de un campamento romano de grandes dimensiones en el monte Cildá; muy similar a los campamentos de Massada (Israel), y que servía para asediar el castro cántabro de La Espina del Gallego situado a dos kilómetros al sur de éste.

Sobre el campamento del monte Cildá podemos decir que constaba de varios recintos destinados a diferentes unidades. El area que ocupa es de 25 hectáreas; lo cual correspondería a unos efectivos de 14.000 hombres. Gracias a las fotos aereas se ha podido comprender que se trataba de un gran campamento romano. En ellas se percibe claramente todo su perímetro rodeado de fosos y terraplenes En la parte más alta del campamento se aprecian unas últimas líneas defensivas con base de piedra que seguramente correspondian al pretorio del general. Desgraciadamente, esta zona del campamento ha sido muy alterada por la colocación de antenas y por una enorme pista que conecta con el pueblo de Sel de la Carrera.

-Además de la extensa red de calzadas que se encuentran por la zona; en algunos sitios bien conservadas y en otros no tanto debido a su ancestral uso por los animales y a otro más reciente por aparatos motorizados.

Los últimos resultados conocidos de la escavación son de lo más reciente; aparecieron publicados en “El Diario Montañés” a fecha de (15/11/00), y se refieren al castro cántabro de La Espina del Gallego.

“La continuación del proyecto científico de escavaciones arqueológicas en el asedio de las Guerras Cántabras de La Espina del Gallego, que dirige don Eduardo Peralta Labrador, ha dejado al descubierto en esta última campaña los restos de la estructura del edificio prerromano más antiguo de Cantabria, que data del s. I a.c. Se trata de un edificio monumental de planta rectangular de unos 3.5 m de ancho. Sobre su funcionalidad, a título de hipótesis a la espera de su escavación completa, se apunta que pudo albergar reuniones o asambleas, lo que aportaría evidencias arqueológicas sobre la organización social e institucional de los cántabros. Las legiones romanas, durante el asedio, como se ha podido constatar en el nivel de tierra y piedra quemadas incendiaron el edificio. Llama la atención su técnica constructiva.”